Carcel de Carabanchel

Algunas veces me he preguntado, cómo mirar de frente al reto ante nosotros, ese de construir un futuro que llene las más grandes expectativas, pero que a la vez ayude a solventar un pasado turbio?
Madrid habla desde lugares como éste, la cárcel de Carabanchel, donde entre niebla y lluvia vieron pasar horas, días y semanas muchas personas de distintas procedencias, creencias e ilusiones.























Torretas y puestos de vigía cuidan y cautelan la post-vida de Carabanchel. Silenciosas pero atentas a los movimientos de sus nuevos reclusos; reclusos que cumplen su condena a que el tiempo les olvide.
Entre cartones y trapos esperan, duermen, viven o al menos lo intentan. Mientras, fuera de sus paredes -lienzos que alojan firmas y reivindican su existencia- la vida pasa indolente.




1 comentario:

Claudia Reinoso dijo...

Hola Gonzalo! que bien que comenzaste tu blog...lo estaré visitando.

Saludos